Por Daniel Colindres

Qeshm, Irán. Estados Unidos lanzó nuevos ataques militares contra objetivos iraníes en la isla de Qeshm, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz, en una operación que Washington calificó como defensiva y que vuelve a elevar la tensión en una región clave para el suministro energético mundial.

La ofensiva ocurrió el lunes 2 de noviembre, aunque los detalles comenzaron a conocerse públicamente durante las primeras horas de este martes. Funcionarios estadounidenses, señalaron que los ataques estuvieron dirigidos contra posiciones iraníes que utilizaban misiles tierra-aire para amenazar activos estadounidenses en la zona.

Medios estatales iraníes reportaron varias explosiones en Qeshm y en otras áreas cercanas, entre ellas la isla de Hengam y Bandar Abbas, sin embargo, hasta el momento no existe un balance confirmado de víctimas ni de daños materiales.

El episodio resulta particularmente delicado porque ocurre mientras Washington y Teherán mantienen contactos diplomáticos para intentar contener un conflicto que lleva más de ocho meses. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, había expresado expectativas favorables sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo negociado.

El estrecho de Ormuz concentra aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo transportado por mar en condiciones normales, por lo que cualquier escalada puede repercutir directamente en los mercados internacionales.

La Casa Blanca enfrenta así una contradicción difícil de ignorar: mientras habla de negociación, sus fuerzas militares continúan ejecutando operaciones contra Irán.

🏙️: ISNA.

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