Por Paola Poblette
Especialistas advierten sobre un progresivo e importante hundimiento del subsuelo que podría alcanzar casi cuatro metros para el año 2050 en Toluca, situación que ha comenzado a provocar severos daños estructurales y grietas profundas en más de cincuenta viviendas de la capital mexiquense, sin que hasta el momento las autoridades locales hayan determinado emitir una declaratoria de alerta oficial.
Vecinos de colonias céntricas como Las Américas, San Sebastián, 5 de mayo, Santa Clara y el Centro Histórico denunciaron la constante caída de fragmentos de muro, crujidos nocturnos en techos y el deterioro progresivo de sus hogares. Ante el riesgo inminente de colapsos parciales, algunas familias han tomado la difícil decisión de derribar parte de sus inmuebles para evitar accidentes mayores, mientras exigen la intervención de las autoridades.
Por su parte, la administración municipal encabezada por el alcalde Ricardo Moreno Bastida sostuvo que no existe una evidencia científica concluyente que confirme un peligro inminente generalizado ni las condiciones para declarar una emergencia. No obstante, el ayuntamiento contrató a investigadores especializados de la Universidad Nacional Autónoma de México para llevar a cabo estudios geológicos detallados del subsuelo.
El estudio científico buscará determinar con precisión las causas del fenómeno de subsidencia, delimitar las áreas de mayor vulnerabilidad y establecer medidas preventivas urgentes para resguardar la seguridad física de los habitantes y la integridad del patrimonio urbano de la ciudad.
: Milenio.
