Por Paola Poblette
La capital mexiquense vivió una emotiva y mística jornada nocturna en el marco de las festividades del Día de Muertos, donde miles de familias toluqueñas se congregaron en los diversos cementerios y camposantos del municipio para velar, recordar y honrar la memoria de sus seres queridos fallecidos entre la luz tibia de las veladoras, el aroma característico del copal y la calidez de la flor de cempasúchil.
Desde las primeras horas de la noche, panteones emblemáticos como el Panteón General La Soledad y el Cementerio Municipal recibieron a cientos de visitantes, quienes cargados con ramos de flores, sahumerios, coronas y alimentos tradicionales acudieron a limpiar, decorar e iluminar minuciosamente cada una de las tumbas y lápidas de sus familiares en un profundo acto de amor e identidad comunitaria.
Durante la velada, las veredas y pasillos de los cementerios se transformaron en un vivo escenario de convivencia popular, aderezado por los suaves acordes de la música tradicional, los rezos devotos y los relatos orales de anécdotas compartidas en torno a las sepulturas iluminadas.
El ambiente de recogimiento espiritual se combinó con un despliegue operativo de seguridad pública y protección civil.
Con esta emotiva velada tradicional que une el pasado con el presente, la ciudadanía de la capital mexiquense reafirmó la vigencia de una de las expresiones culturales más arraigadas e importantes del patrimonio espiritual, manteniendo viva la memoria colectiva de quienes se adelantaron en el camino.
