Por Daniel Colindres
CDMX. Las nuevas reglas de la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) entraron en vigor el 22 de octubre y modifican las condiciones para que trabajadores que dejaron un empleo formal continúen cotizando por su cuenta y busquen mejorar su futura pensión. El acuerdo establece límites al salario base de cotización para nuevas incorporaciones y elimina la posibilidad de cubrir periodos anteriores de manera retroactiva.
La medida afecta especialmente a quienes cotizan bajo la Ley del Seguro Social de 1973, pues el esquema permitía elevar el salario considerado para calcular el retiro. Con las nuevas disposiciones, el salario de referencia se vincula con el último registrado ante el Instituto, con un margen adicional de una Unidad de Medida y Actualización (UMA), conforme al acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación.
La presidenta Claudia Sheinbaum justificó la regulación al señalar que el Gobierno detectó presuntos esquemas fraudulentos para obtener pensiones superiores a las correspondientes, sin embargo, el alcance de esas afirmaciones requiere distinguirse de los resultados documentados, ya que una revisión de la Auditoría Superior de la Federación sobre 104 mil 390 registros de inscripción y reingreso de 2024 detectó anomalías o requisitos faltantes en 399 casos, equivalentes al 0.38 por ciento de la muestra.
El cambio no elimina la Modalidad 40 ni modifica automáticamente las pensiones que ya se pagan, pues quienes estaban inscritos conservan sus condiciones durante el periodo contratado, mientras el IMSS deberá evaluar la sostenibilidad financiera del mecanismo en los próximos seis meses. Para quienes aún planeaban incorporarse, la fecha de inscripción y el historial salarial adquieren mayor importancia.
