Detrás de cada ambulancia, cada operativo y cada equipo especializado de Cruz Roja Mexicana hay personas que, en algún momento, decidieron comenzar a prepararse para ayudar a los demás.

Hoy, cuando faltan pocos días para el cierre de inscripciones de la generación 2026 del Diplomado en Atención Médica Prehospitalaria Nivel Básico (DAMP-B), Cruz Roja Mexicana, Delegación Estado de México y Ciudad de México, hace un último llamado a quienes buscan convertir su vocación de servicio en preparación profesional.

El camino puede comenzar aprendiendo a evaluar a un paciente, brindar soporte vital básico o atender una lesión. Con experiencia, capacitación continua y especialización, esa preparación puede abrir la puerta a escenarios operativos cada vez más complejos.

Una muestra de hasta dónde puede llegar esa vocación es la historia de Gonzalo Granados, voluntario y guía canino del Equipo de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas (USAR) de Cruz Roja Mexicana.

En junio de 2026, Gonzalo y su binomio canino Halley viajaron como parte del equipo mexicano desplegado a Venezuela para apoyar en las labores de búsqueda y rescate tras los sismos que afectaron al país. Cruz Roja Mexicana movilizó especialistas y equipo para incorporarse a la respuesta humanitaria internacional.

Entre toneladas de concreto del Centro Comercial Galerías Playa Grande, en La Guaira, Halley realizó un marcaje que cambió el rumbo de la operación: había detectado la posible presencia de una persona con vida.

La búsqueda tecnológica confirmó posteriormente la localización de Hernán Gil, quien llevaba más de 180 horas atrapado bajo los escombros. Tras una compleja operación en la que participaron equipos especializados de diferentes países, Hernán pudo ser extraído con vida.

Gonzalo y Halley forman parte de un Equipo USAR cuya preparación contempla capacidades altamente especializadas para intervenir en estructuras colapsadas. La misión de Venezuela estuvo integrada por 15 especialistas de Cruz Roja Mexicana y binomios caninos preparados para este tipo de operaciones.

Historias como ésta muestran que la preparación para responder ante una emergencia no termina en un salón de clases. Es un proceso de formación, práctica, servicio y especialización que puede acompañar a una persona durante toda su trayectoria dentro de la atención prehospitalaria y humanitaria.

El DAMP-B constituye una formación inicial en atención médica prehospitalaria. Durante 12 meses, las y los participantes desarrollan conocimientos y habilidades para responder profesionalmente ante situaciones de urgencia, combinando capacitación teórico-práctica y experiencia operativa.

El programa aborda, entre otros contenidos, evaluación y manejo inicial del paciente, soporte vital básico, atención del trauma, simulación clínica y trabajo en equipo.

Además de adquirir conocimientos técnicos, las y los estudiantes se preparan para desenvolverse en escenarios donde la capacidad de mantener la calma, trabajar coordinadamente y tomar decisiones bajo protocolos establecidos resulta fundamental.

Al concluir satisfactoriamente el programa, las y los participantes obtienen los diplomas y certificaciones correspondientes al esquema académico contratado, incluyendo los avales establecidos por Cruz Roja Mexicana y sus aliados académicos.

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