Por Daniel Colindres
Ocuilan, México. La tala clandestina se mantiene como la principal amenaza para los bosques del Estado de México, donde alrededor de 5 mil hectáreas han resultado afectadas por una combinación de extracción ilegal de madera, plagas, enfermedades forestales, incendios y cambios de uso de suelo. Ocuilan figura entre los puntos críticos de la entidad, de acuerdo con información de la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque).
Alejandro Sánchez Vélez, director general de Probosque, señaló que las zonas forestales ubicadas en los límites con Morelos y Ciudad de México también concentran importantes desafíos de vigilancia. La problemática no se limita al daño ambiental: los bosques cumplen funciones esenciales para la captación e infiltración de agua, la conservación de suelos y la regulación ambiental de la región.
Frente al avance de la tala ilegal, autoridades federales y estatales mantienen operativos en distintos municipios mexiquenses, pues tan solo durante 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reportó entre 20 y 25 operativos contra esta actividad, con participación de corporaciones de seguridad.
Ocuilan concentra especial atención por formar parte del Bosque de Agua, una región estratégica para los servicios ambientales del centro del país, no obstante, mientras las autoridades anuncian vigilancia y restauración, las cifras muestran que la presión sobre los bosques mexiquenses continúa siendo un problema que difícilmente puede considerarse resuelto.
: El Sol de Toluca.
