El artista plástico, Carlos Alberto Badillo Cruz, de la Universidad Autónoma del Estado de México llega sin estridencias. Su carácter discreto contrasta con la magnitud de la obra que acababa de colocar en el mapa internacional. Habla con serenidad, mide las palabras y parece sentirse más cómodo explicando el trabajo colectivo detrás de un mural que hablando de sí mismo. Y, sin embargo, la pieza que coordinó difícilmente pasa desapercibida.
A kilómetros de aquí, en la avenida Centenario esquina con Oriente, frente al Metro Martín Carrera, una pared de 200 metros cuadrados se transformó en una gigantesca narrativa visual dedicada al futbol. Narra la evolución de este deporte desde el juego de pelota mesoamericano hasta la Copa Mundial FIFA 2026.
El mural, titulado simplemente Futbol, fue concebido para conmemorar la Copa del Mundo 2026 y hoy presume un récord Guinness como el mural pintado con pincel más grande del mundo.
Mientras millones de aficionados se preparan para ver el tercer partido de la Selección Nacional en este mundial, Badillo relata otro partido: el que él y cinco artistas disputaron contra el tiempo, las dimensiones del muro y la responsabilidad de representar a México ante los ojos del mundo. “Fue algo muy emocionante y de mucho compromiso”, resalta.
La obra requirió más de un año de investigación y tres meses de ejecución. Junto con José Cruz Pacheco, Andree Orozco, Francisco Thomas Arriaga, Vivian Velázquez Ventura y Christian Zúñiga Lazcano, el universitario construyó una línea narrativa que inicia con el origen del cosmos, atraviesa las culturas mesoamericanas y el juego de pelota, pasa por la fundación de los primeros equipos de futbol en México y llega hasta las grandes figuras y momentos mundialistas.
La historia corre a lo largo del muro como un pase preciso de una época a otra. Badillo cuenta el proceso con la misma calma con la que describe una investigación académica.
