Al iniciar el estudio de la iniciativa para priorizar a hijas e hijos de jefas de familia de zonas rurales en los programas de educación obligatoria y de fomento a la permanencia escolar, el autor de la propuesta, el diputado Edmundo Luis Valdeña Bastida (morena), así como los legisladores Gerardo Pliego Santana (morena) e Isaac Josué Hernández Méndez (PT), coincidieron en la pertinencia de la propuesta para seguir combatiendo el rezago y las desigualdades sociales.
En reunión de la Comisión de Desarrollo y Bienestar Social del Congreso mexiquense, el proponente explicó que la desigualdad educativa no solo es un problema de acceso, sino también de permanencia y de condiciones estructurales, por lo que la política pública debe transitar hacia esquemas de intervención diferenciada que reconozcan las brechas existentes.
Detalló que, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, más del 40 por ciento de la población en zonas rurales mexiquenses se encuentra en situación de pobreza, mientras que una proporción relevante de personas menores de edad presenta rezago educativo o carencias en el acceso a servicios educativos.
El parlamentario, quien presidió la reunión, añadió que la tasa de abandono escolar es mayor en localidades rurales, particularmente en los niveles de secundaria y media superior, y que tres de cada 10 hogares en la entidad tienen jefatura femenina, condición que se agrava en esas zonas debido a menores ingresos, alta informalidad laboral y una carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados.
Afirmó que, de aprobarse las reformas a la Ley de Bienestar y Desarrollo Social, se podrían focalizar de manera más eficiente los recursos públicos, sin generar nuevas cargas presupuestales, al optimizar los programas existentes.
Subrayó que la propuesta es congruente con la visión de la política social impulsada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, quien, agregó, ha establecido como eje principal el combate a la desigualdad y el fortalecimiento del bienestar con enfoque de justicia social, particularmente para los sectores históricamente rezagados.
En este tenor, señaló que la permanencia escolar se reconoce como un componente clave para el desarrollo integral y la reconstrucción del tejido social, toda vez que fortalecer la permanencia escolar en contextos de vulnerabilidad no solo representa una acción de justicia social, sino una inversión estratégica para el desarrollo del Estado de México, al contribuir a romper ciclos intergeneracionales de pobreza y ampliar las oportunidades de desarrollo.
