Por Daniela Sánchez
El Congreso del Estado de México aprobó la armonización de la legislación local con el “Plan B” de la reforma electoral federal, impulsado por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, con cambios que impactarán la organización de los procesos electorales y el funcionamiento de los ayuntamientos y órganos legislativos.
Destaca que el inicio de los procesos electorales ordinarios se adelantará de enero a septiembre del año previo a la elección, medida que aplicará para los comicios de 2027, con el objetivo de brindar mayor margen operativo a las autoridades electorales estatales.
La reforma también contempla la eliminación de la reelección inmediata en diputaciones locales, presidencias municipales, sindicaturas y regidurías, así como medidas para combatir el nepotismo en cargos públicos, disposiciones que entrarían en vigor hasta el proceso electoral de 2030.
Así mismo, se establecen criterios de austeridad en el ejercicio del poder público, incluyendo límites presupuestarios y restricciones salariales para funcionarios electorales y órganos legislativos locales. Además, se prevé una reducción en el número de regidores en los municipios mexiquenses.
Durante la discusión, las bancadas de Movimiento Ciudadano, PRI y PAN manifestaron su rechazo al dictamen, al considerar que algunas disposiciones afectarían la representación política y la autonomía de las instituciones electorales. Por su parte, Morena, PVEM y PT defendieron la iniciativa al asegurar que fortalece la austeridad republicana y mejora la eficiencia administrativa.
Tras su aprobación en la Legislatura mexiquense, el dictamen será enviado al Poder Ejecutivo estatal para su promulgación y entrada en vigor, consolidando así la adecuación del marco electoral local a las reformas federales impulsadas en 2026.
