𝗣𝗼𝗿 𝗔𝗹𝗳𝗼𝗻𝘀𝗼 𝗔𝗰𝗼𝘀𝘁𝗮 𝗥𝗼𝗷𝗮𝘀

𝗣𝗢𝗡𝗖𝗘, 𝗘𝗟 𝗣𝗥𝗜𝗜́𝗦𝗧𝗔 𝗠𝗔́𝗦 𝗚𝗨𝗜𝗡𝗗𝗔

El evento convocado por morena denominado Jornada en Defensa de la Soberanía Nacional, donde por enésima ocasión le refrendaron su apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, no tuvo grandes sobresaltos, si acaso sorprendió ver muchos lugares vacíos durante la oratoria de la dirigencia morenista y de la propia Gómez Álvarez.

Pero lo que sí sorprendió a propios y extraños ver a un nutrido contingente de ciudadanos del municipio de Lerma, que con sendas pancartas mostraban su total apoyo a los trabajos de la Cuarta Transformación.

Si ustedes me dicen que también en Lerma hay morenistas, lo aceptaría de buena forma, pero cuando platiqué con algunos de los reunidos en la jornada de defensa, y que confesaran que acudieron en apoyo al alcalde Miguel Ángel Ramírez Ponce.

Sí, ese mismo que jura y perjura que le es totalmente fiel al PRI, su instituto político, pero que a la primera oportunidad le hace ojitos a los morenistas y de ahí que muchos creen que sólo es cuestión de tiempo para que Ramírez Ponce de el salto, pues sabe que sus días políticos están contados en el tricolor, en el que ya lo llaman traidor.

Pues todo parece indicar que Ramírez Ponce ya prepara el camino para llegar con posibilidades de tener un futuro promisorio y de oportunidades a cargos públicos.

Así la política en el Estado de México, en la que todos tienen excesiva ambición de poder y poco de lealtad partidaria.

¿𝗬 𝗠𝗔𝗥𝗜𝗘𝗟𝗔 𝗤𝗨𝗜𝗘𝗥𝗘 𝗦𝗘𝗥 𝗚𝗢𝗕𝗘𝗥𝗡𝗔𝗗𝗢𝗥𝗔?

Todo parece indicar que la Senadora de Tecámac por morena, Mariela Gutiérrez, que gobernó ese importante municipio en dos ocasiones, deberá de esperar para mejor momento su ambición de llegar a la gubernatura del Estado de México, sueño que ha trabajado por muchos años aún pasando por encima de su mentor Higinio Martínez Miranda y de la propia gobernadora Delfina Gómez Álvarez.

Durante años, Mariela amasó una inmensa fortuna para ir construyendo su sueño, primero desde el Senado de la República y luego pensando en el salto al gobierno mexiquense. Para ello, incrustó a varios funcionarios en puestos clave. Primeramente, dejó en la alcaldía de Tecámac a su amiga Rosita Wong, que por azares del destino se cansó de los malos tratos de Mariela y su intento de seguir ordenando en el gobierno de Tecámac.

También en el Congreso local dejó a Samuel Hernández Cruz, con quien trabajó en el gobierno municipal y que es de su total confianza. Samuel ha tratado de cimentar una alianza mediática sólida, aunque no ha logrado hacer “match” con la mayoría de los comunicadores, por lo que el mensaje de Mariela no ha permeado en la comunidad periodística.

Con el regreso de Higinio Martínez, las posibilidades de Mariela se ven reducidas, pues primero debería de luchar al interior de su corriente política para desbancar a Martínez Miranda. El segundo obstáculo es ganarse la confianza -hartamente imposible- de la gobernadora Delfina, la cual arropó a la presidenta Wong cuando comenzaron las diferencias entre las de Tecámac, declarando un distanciamiento con la Higinista.

Sin duda Mariela tiene el capital económico para llevar en solitario su campaña, pero difícilmente le alcanzarían los votos para derrotar a Higinio, o a la futura candidata de morena y Delfina Gómez. Además, a Mariela Gutiérrez la ven como una copia mal hecha del triste célebre ex alcalde priísta Aarón Urbina Bedolla, a quien tanto criticó por la opacidad en el manejo de los recursos públicos y que ella en seis años lo superó con creces.

𝗘𝗟 𝗣𝗘𝗥𝗜𝗢𝗗𝗜𝗦𝗠𝗢 𝗘𝗦𝗧𝗔́ 𝗗𝗘 𝗟𝗨𝗧𝗢

Todavía no me había repuesto de la noticia del lamentable fallecimiento de mi querido amigo Fabián Rodríguez cuando la vida, con sus momentos de crueldad, me pegaba nuevamente con el fatal anuncio de la partida de este plano terrenal de Armando Salazar, dos hombres de bien, derechos, fieles a la amistad que prodigaban y grandes profesionales con una imagen intachable.

Tuve la fortuna de contar con su amistad por varias décadas gracias a nuestra amada labor profesional. Comunicólogos de cepa, ambos buscaron desde sus trincheras destacar, no sobe nadie, solamente con su trabajo y esfuerzo diario, por eso hoy que partieron hacia las estrellas, sólo palabras amistosas reciben.

Fabián con su seriedad que lo caracterizaba, de pocas palabras, entregaba toda su amistad sólo a quien lo merecía, pero en el terreno profesional siempre fue un libro abierto para las nuevas generaciones, compartiendo sus conocimientos con sus pares y formando profesionales que hoy triunfan en diferentes medios de comunicación.

Armando Salazar, a quien cariñosamente «bauticé» con el apodo de “Tren”, lo conocí apenas había salido de la facultad de Ciencias Políticas. Llegó a buscar experiencia en el diario 8 Columnas y de ahí lo invité a formar parte de mi equipo en El Universal, en la sección deportiva, donde logró una sólida reputación.

El destino nos hizo ir por caminos diferentes, pero coincidimos en muchas ocasiones en nuestras misiones y siempre de los siempres lo vi con una gran sonrisa y un chascarrillo en los labios… así era Armando, un hombre abierto, amigo sincero.

El periodismo estará mucho tiempo de luto, se fueron dos grandes personas, dos grandes profesionales que supieron de la premisa que tiene esta vida… ven a hacer amigos, nunca enemigos.

Descansen en paz, su misión en esta vida fue completada satisfactoriamente.

Con todo mi cariño y respeto… hasta siempre Fabi… hasta siempre Tren.

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