Por Daniel Colindres
Temascalcingo, México. La explosión de material pirotécnico durante las fiestas patronales de Santa María Canchesdá dejó un saldo de 10 personas muertas y 64 lesionadas, en una de las tragedias más graves registradas recientemente en el Estado de México. El estallido ocurrió la noche del sábado, cuando el material almacenado en un inmueble contiguo a la iglesia detonó y provocó el colapso de parte de la estructura.
Los equipos de Protección Civil, Cruz Roja, SUEM, ISEM, Guardia Nacional y cuerpos de emergencia municipales trabajaron durante horas para atender a las víctimas y trasladar a los heridos a hospitales de la región, incluidos algunos ubicados en Toluca; entre los lesionados se encuentran menores de edad y dos sacerdotes.
Mientras las labores de auxilio continuaban, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México abrió una investigación para determinar cómo era resguardada la pirotecnia y si existían condiciones irregulares en el sitio donde ocurrió la explosión.
El Gobierno estatal confirmó que mantiene apoyo médico y psicológico para las familias afectadas, además del seguimiento a las personas hospitalizadas.
La tragedia vuelve a poner bajo la lupa el manejo de explosivos en celebraciones tradicionales, un tema que cada año cobra relevancia en una entidad donde la elaboración y el uso de pirotecnia forman parte de numerosas festividades, pero también representan un riesgo cuando las medidas de seguridad fallan.
