Por Ernesto Torrijos Valdez

‘El llano en llamas’, publicado por primera vez en 1953 por el Fondo de Cultura Económica, es su primer libro y reúne una serie de cuentos que Rulfo había ido publicando en revistas literarias desde 1945.

‘El llano en llamas’ se integra por diecisiete cuentos:

-Macario

‘Macario’ abre la colección con la voz de un niño con discapacidad mental que narra su vida cotidiana, marcada por el hambre, el maltrato y la marginación. El relato está construido en primera persona, lo que permite al lector adentrarse en la percepción ingenua y fragmentada del protagonista. Macario vive bajo la tutela de su madrina y de Felipa, la cocinera, en una casa donde la violencia y la indiferencia son constantes. La narración se caracteriza por la repetición de frases, la confusión temporal y la mezcla de realidad y fantasía, elementos que refuerzan la vulnerabilidad del personaje.

El cuento explora temas como la soledad, la incomunicación y la exclusión social. Macario es incapaz de comprender plenamente su entorno, pero percibe el rechazo y la hostilidad de quienes lo rodean. La figura de Felipa, con quien mantiene una relación ambigua y dependiente, representa el único lazo afectivo en su vida. El estilo de Rulfo en este cuento destaca por el uso de la oralidad, la economía de palabras y la sugerencia más que la explicación directa. El relato es un ejemplo de cómo Rulfo logra transmitir la tragedia de la marginación infantil sin recurrir al sentimentalismo.

-Nos han dado las tierras

Este cuento, uno de los más emblemáticos de la colección, narra el recorrido de cuatro campesinos —el narrador, Melitón, Faustino y Esteban— que atraviesan un llano árido y estéril tras recibir tierras del gobierno como parte de una reforma agraria. La historia se desarrolla bajo un sol abrasador, en un paisaje desolado que simboliza la inutilidad de las promesas oficiales. Los personajes, agotados y resignados, reflexionan sobre la ironía de haber sido «beneficiados» con un terreno donde nada puede crecer.

El cuento es una crítica mordaz a las políticas agrarias del México posrevolucionario. Rulfo utiliza el simbolismo del llano —inhóspito, seco, sin agua ni sombra— para representar el abandono y la indiferencia del Estado hacia los campesinos. El silencio y la falta de diálogo entre los personajes refuerzan la sensación de desesperanza. La gallina que lleva Esteban, único símbolo de vida en medio del desierto adquiere un valor metafórico: es el último vestigio de esperanza y arraigo. El final, en el que los campesinos llegan al pueblo, pero la tierra que les pertenece sigue allá arriba, en el llano muerto, subraya la futilidad de sus esfuerzos y la perpetuación de la miseria.

-La cuesta de las comadres

En este relato, un narrador anónimo rememora su vida en una aldea rural dominada por la violencia de los hermanos Torrico, Odilón y Remigio. La Cuesta de las Comadres es un espacio casi fantasmagórico, despoblado por el miedo y la impunidad. El narrador, que se presenta como amigo de los Torricos, revela su complicidad pasiva en uno de sus crímenes y su posterior distanciamiento. Tras la muerte de Odilón, atribuida a una riña, Remigio acusa al narrador de haberlo asesinado y lo confronta, lo que desemboca en un acto de violencia que el narrador justifica como defensa propia.

El cuento explora la violencia estructural en el mundo rural, la impunidad y la culpa. La voz narrativa, introspectiva y ambigua, oscila entre la confesión y la justificación, lo que obliga al lector a cuestionar la veracidad de los hechos. El silencio, la soledad y el deterioro moral son temas centrales. Rulfo emplea un lenguaje sobrio y directo, cargado de regionalismos y frases coloquiales, que dota al relato de autenticidad y fuerza poética.

-Es que somos muy pobres

Narrado por un niño, este cuento describe la tragedia de una familia campesina que pierde su única esperanza de futuro tras una inundación que arrastra la vaca de Tacha, la hermana menor. La vaca, regalo del padre, simbolizaba la posibilidad de que Tacha evitara el destino de sus hermanas mayores, quienes se han visto obligadas a prostituirse por la pobreza. La pérdida del animal condena a Tacha a la misma suerte, en un entorno donde la miseria y la fatalidad parecen ineludibles.

El relato es una denuncia de la desigualdad social y la vulnerabilidad de las mujeres en el México rural. Rulfo utiliza un lenguaje sencillo pero cargado de significado, donde cada palabra contribuye a la construcción de una atmósfera de impotencia y resignación. El tono fatalista y la mirada infantil acentúan la crudeza de la realidad descrita. El cuento es un ejemplo del realismo mágico rulfiano, donde la naturaleza y el destino se confabulan contra los personajes.

-El hombre

‘El hombre’ presenta una estructura fragmentada y polifónica, en la que se entrecruzan las voces del asesino, el perseguidor y un pastor de ovejas que actúa como testigo. La historia gira en torno a una venganza: un hombre huye tras matar a la familia de su perseguidor, quien busca justicia por la muerte de su hermano. El relato explora el ciclo interminable de la violencia, la soledad y la desolación del campo mexicano.

Rulfo utiliza el simbolismo del paisaje árido y hostil para reflejar la aridez emocional y espiritual de los personajes. El uso del monólogo interior y la alternancia de perspectivas narrativas crean una atmósfera de confusión y fatalidad. El cuento es una reflexión sobre la imposibilidad de escapar del destino y la perpetuación de la violencia en sociedades marcadas por la injusticia y el abandono.

-En la madrugada

Este cuento narra la historia de Esteban, un peón que trabaja en la hacienda de don Justo y que es acusado injustamente de la muerte de su patrón. Esteban mantiene una relación secreta con la sobrina de don Justo y es testigo de la brutalidad y el abuso de poder en la hacienda. Tras un incidente violento con el ganado, don Justo aparece muerto y Esteban, incapaz de recordar lo sucedido, se convierte en el principal sospechoso.

El relato aborda la indefensión del campesino frente al poder, la injusticia y la violencia estructural. Rulfo utiliza el monólogo interior y la narración en primera persona para transmitir la confusión y el desconcierto del protagonista. El ambiente opresivo y la atmósfera de sospecha refuerzan la sensación de fatalidad. El cuento es un ejemplo de la maestría de Rulfo para retratar la psicología de personajes marginados y su lucha por la supervivencia.

-Talpa

‘Talpa’ es la confesión de un hombre que, junto a su cuñada Natalia, acompaña a su hermano Tanilo en una peregrinación al santuario de Talpa, con la esperanza de que la Virgen lo cure de una enfermedad terminal. Sin embargo, la verdadera motivación de los protagonistas es deshacerse de Tanilo para poder vivir su amor prohibido. El viaje, marcado por el sufrimiento y la culpa, culmina con la muerte de Tanilo y el distanciamiento definitivo entre los amantes.

El cuento explora temas como el remordimiento, la transgresión y la imposibilidad de redención. Rulfo sitúa la acción en el contexto de la Guerra Cristera, lo que añade una dimensión histórica y simbólica al relato. El uso de la primera persona y la estructura retrospectiva permiten al lector adentrarse en la conciencia atormentada del narrador. El paisaje, la religiosidad popular y la fatalidad son elementos clave en la construcción de la atmósfera.

-El llano en llamas

El cuento homónimo relata una rebelión campesina fallida, narrada desde la perspectiva de Pichón, un hombre que participa en las batallas de Pedro Zamora contra el gobierno. La historia es una crónica del caos, la injusticia y el desencanto tras la Revolución Mexicana. El protagonista, tras ser capturado y encarcelado, regresa a su hogar solo para encontrar una realidad igual de desoladora.

El relato es una denuncia de la violencia y el fracaso de los ideales revolucionarios. Rulfo utiliza un lenguaje directo y fragmentado, alternando escenas de acción con reflexiones introspectivas. El paisaje del llano, calcinado y silencioso, se convierte en un símbolo de la derrota y la desesperanza. El cuento destaca por su ritmo vertiginoso y su capacidad para transmitir la confusión y el desarraigo de los personajes.

-¡Diles que no me maten!

Este cuento, uno de los más célebres de Rulfo, narra la historia de Juvencio Nava, un anciano condenado a muerte por un crimen cometido treinta y cinco años atrás. A través de monólogos interiores y diálogos con su hijo Justino, el relato explora el peso del pasado, la culpa y la inevitabilidad del destino. Juvencio, tras matar a su compadre don Lupe por una disputa de tierras, vive toda su vida huyendo y temiendo la venganza, hasta que finalmente es capturado y ejecutado por el hijo de su víctima.

El cuento aborda la naturaleza cíclica de la violencia, la justicia arbitraria y la resignación ante la fatalidad. Rulfo emplea una estructura no lineal, alternando el presente de la ejecución con recuerdos del pasado. El lenguaje es sobrio y cargado de tensión, y el uso del monólogo interior permite una exploración profunda de la psicología del protagonista. El relato es una reflexión sobre la imposibilidad de escapar de las consecuencias de los propios actos.

-Luvina

‘Luvina’ es el relato de un maestro que, en una taberna, cuenta su experiencia en el pueblo homónimo, un lugar desolado y castigado por la naturaleza. El narrador describe la aridez, el viento constante y la resignación de los habitantes, especialmente de los ancianos y las mujeres. Luvina se convierte en un símbolo del abandono, la resistencia y la lucha silenciosa contra el destino.

El cuento destaca por su tono melancólico y meditativo, y por la combinación de lo real y lo simbólico. Rulfo utiliza la narración en primera persona y el monólogo casi continuo para transmitir el desencanto y la impotencia del protagonista. El paisaje, descrito con imágenes vívidas y repetitivas, refuerza la sensación de eternidad y estancamiento. El relato es una reflexión sobre la capacidad de resistencia humana frente a la adversidad y la inercia social.

-La noche que lo dejaron solo

Este cuento narra la historia de Feliciano, un joven guerrillero que, tras ser herido, es abandonado por sus compañeros en medio del campo. La trama se desarrolla en un ambiente de pobreza y violencia, donde la soledad y la lucha por la supervivencia son constantes. Feliciano, tras perder a sus tíos revolucionarios, debe enfrentarse solo a la hostilidad del entorno y a la amenaza de los soldados.

El relato explora temas como la traición, el fracaso de los ideales revolucionarios y la soledad existencial. Rulfo utiliza una estructura fragmentada y una narración en tercera persona que permite al lector adentrarse en la psicología del protagonista. El paisaje desolado y la atmósfera opresiva refuerzan la sensación de abandono y desesperanza. El cuento es un ejemplo de la capacidad de Rulfo para crear atmósferas intensas y personajes complejos con pocos recursos narrativos.

-Acuérdate

‘Acuérdate’ es un cuento construido como un diálogo entre el narrador y un interlocutor silencioso, en el que se rememora la vida de Urbano Gómez, un hombre marcado por la desgracia y la violencia. La historia recorre diferentes etapas de la vida de Urbano, desde su infancia traviesa hasta su transformación en un policía frío y distante. El relato culmina con el asesinato de su cuñado Nachito y el suicidio de Urbano, en un acto de resignación ante el destino.

El cuento aborda la influencia del entorno social y familiar en la formación de la identidad, así como la imposibilidad de escapar de la violencia y la fatalidad. Rulfo utiliza la evocación de recuerdos y la estructura dialogada para crear una atmósfera de nostalgia y desencanto. El lenguaje es sencillo y directo, y la narración avanza a través de episodios fragmentados que reflejan la complejidad de la vida rural mexicana.

-No oyes ladrar los perros

En este relato, un padre carga a su hijo Ignacio, gravemente herido, en un agotador trayecto nocturno hacia el pueblo de Tonaya en busca de ayuda médica. A través de los monólogos internos del padre, se revela la difícil relación entre ambos, marcada por la decepción y el resentimiento. El padre, impulsado por el recuerdo de su difunta esposa, persevera en su sacrificio, solo para descubrir al final que Ignacio ha muerto en el camino.

El cuento es una reflexión sobre el sacrificio, el amor filial y la incomunicación. Rulfo utiliza una narración en tercera persona que sigue de cerca los pensamientos y emociones del padre, creando una conexión íntima con el lector. El paisaje nocturno, la luna omnipresente y el silencio refuerzan la atmósfera de soledad y desesperanza. El relato destaca por su economía de palabras y su capacidad para transmitir una profunda carga emocional con recursos mínimos.

-Paso del Norte

‘Paso del Norte’ narra la historia de un hombre que, tras fracasar en su negocio de venta de puercos, decide emigrar al norte en busca de trabajo para alimentar a su familia. Antes de partir, visita a su padre para pedirle que cuide de su esposa e hijos, pero la conversación se convierte en un intercambio de reproches y resentimientos. El intento de cruzar la frontera termina en tragedia, y al regresar, el protagonista descubre que ha perdido a su familia y su hogar.

El cuento aborda el drama de la migración, la ruptura de los lazos familiares y la desilusión ante el fracaso del sueño del norte. Rulfo utiliza una estructura dialogada y la oralidad para construir la historia, exigiendo la participación activa del lector. El lenguaje es directo y austero, y la narración avanza a través de los testimonios de los personajes. El relato es una denuncia de la pobreza extrema y la falta de oportunidades en el México rural.

-Anacleto Morones

Este cuento, construido como un monólogo de Lucas Lucatero, desenmascara la figura de Anacleto Morones, un líder religioso que manipula y explota a la comunidad rural. A través del testimonio de Lucatero, se revela la falsedad y la hipocresía de Anacleto, así como la decepción de las mujeres que habían depositado su fe en él. El relato culmina con la muerte y el entierro de Anacleto, en un acto simbólico de justicia y liberación.

El cuento explora la manipulación religiosa, la credulidad popular y la desmitificación de las figuras de autoridad. Rulfo utiliza la oralidad y la estructura de monólogo para crear una atmósfera de tensión y complicidad con el lector. El lenguaje es realista y crudo, y la narración avanza a través de revelaciones y silencios que obligan al lector a reconstruir la verdad oculta. El relato es una crítica a la opresión y la injusticia en las comunidades rurales.

-La herencia de Matilde Arcángel

En este cuento, Rulfo narra la historia de Matilde Arcángel y las consecuencias de su muerte en una comunidad rural. La trama se desarrolla en torno a la lucha por la herencia y la supervivencia en un entorno hostil y despiadado. Los personajes, marcados por la pobreza y la violencia, deben enfrentarse a la injusticia y la indiferencia social.

El relato destaca por su estructura compleja, que alterna diferentes perspectivas y tiempos narrativos. Rulfo utiliza el flashback y los sueños para explorar la psicología de los personajes y revelar sus motivaciones más profundas. El lenguaje es sobrio y evocador, y la narración avanza a través de episodios fragmentados que reflejan la dureza de la vida en el campo mexicano. El cuento es una reflexión sobre la transmisión de la violencia y la imposibilidad de redención en sociedades marcadas por la desigualdad.

-El día del derrumbe

‘El día del derrumbe’ es un relato coral que retrata la relación entre el pueblo y la política tras una catástrofe natural. La historia se desarrolla en torno a la llegada del gobernador al pueblo para verificar la ayuda enviada tras un derrumbe. La visita oficial se convierte en una fiesta marcada por la hipocresía, la corrupción y la indiferencia de las autoridades.

El cuento es una crítica mordaz a la burocracia, la corrupción política y la falta de empatía hacia los más necesitados. Rulfo utiliza el lenguaje coloquial y la oralidad para construir una atmósfera de realismo y verosimilitud. La estructura fragmentada y la multiplicidad de voces permiten al lector adentrarse en la complejidad de la vida comunitaria. El relato es una denuncia de la distancia entre el poder y el pueblo, y de la perpetuación de la injusticia social. “Porque al final, la vida es un cuento… y cada página merece ser leída.”

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