Por Alfonso Acosta Rojas

AÑO DE CRISIS PARA EL EDOMEX

Las recientes acciones emprendidas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en jaque al gobierno de México porque pensaban que alardeaba, como era su estilo.

Sin embargo, los pobres resultados del gobierno de Claudia Sheinbaum en la lucha contra el trasiego de drogas, fue el pretexto perfecto para imponer aranceles del 25 por ciento a productos mexicanos, además de la mencionada expulsión de indocumentados y el cierre de sus fronteras.

El Estado de México también sufrirá las consecuencias a las acciones de Trump, pues es bien sabido que el sur de la entidad es uno de los principales expulsores de mano de obra hacia el vecino país y que, con el cierre de las fronteras, regresarán en oleadas a sus municipios, los cuales, obviamente, no estaban ni están preparados pare recibirlos.

A unos días de que comenzaran las redadas de mexicanos y mexiquenses, políticos como el presidente de la mesa directiva de la LXII Legislatura, Maurilio Hernández, declaraba que aún no se habían impulsado políticas que disminuyeran el golpe a tan drástica medida. Declaró a este columnista que habría que esperar a conocer sus acciones, para reaccionar…. pobre respuesta a un problema que era inminente.

Hubo quienes dijeron que ya estaban preparados con albergues para recibir a los paisanos, donde se les brindarían tres alimentos diarios, una cama donde dormir y servicios de regaderas; pero la verdadera esencia del problema no había sido analizada a fondo.

¿Qué va a pasar con los miles de dólares que mensualmente llegaban a los hogares de Tejupilco, Luvianos, Amatepec, Tlatlaya y otros municipios? ¿Habrá empleos para todos los que regresarán en las próximas semanas? ¿el sistema de salud tiene capacidad para atender a aquellos que regresan con problemas de salud? ¿Cómo se activará la economía de una región que está sumida en la pobreza y que es golpeada severamente por el crimen organizado? ¿Las escuelas albergarán a los infantes que vienen con sus padres?

Son muchas las preguntas y pocas las respuestas de quienes tienen en sus manos la política mexiquense. El Estado de México pudiera tener una de las crisis más severas de los últimos gracias al voto de muchos mexiquenses que le dieron su confianza en las pasadas elecciones.

Y A TODO ELLO ¿QUÉ DICEN EN EL PRI?

Pues luego del cambio en la dirigencia del PRI, donde Cristina Ruiz Sandoval fue electa para el siguiente periodo, su palabras triunfalistas y de apoyo a los mexiquenses se esfumaron de la noche a la mañana. Cristina no ha sido capaz de presentar un discurso donde señale objetivamente cuáles serán las acciones que aplicarán para ayudar a los mexiquenses expulsados a sus comunidades.

Y si no hay una política de apoyo a los indocumentados, tampoco hay planes de que puedan hacer una alianza con el partido en el poder para que, juntos, busquen soluciones efectivas a corto plazo. El PRI sigue estando tan alejado de su militancia, que en momentos de crisis prefieren ocultar la cabeza en la tierra (efecto avestruz) y dejarle el problema al gobierno de Morena.

Que no se le olvide al PRI que gracias a sus políticas de pobreza y abandono, miles de campesinos tuvieron que dejar a sus familias y a su tierra para emprender el “sueño americano”, que con la llegada de Donald Trump se ha convertido en una pesadilla.

Mientras tanto en el PAN la dirigencia se mantiene aletargada, como siempre. Es más, vaya papelón que hizo el senador Enrique Vargas del Villar, uno de los pocos mexicanos invitados a validar al nuevo gobierno estadounidense.

Vargas del Villar no tiene la capacidad moral para protestar por las acciones discriminatorias contra los mexicanos, su presencia durante la toma de protesta del magnate-presidente le puso un trapo en la boca para protestar por el endurecimiento a las políticas… casi siempre son más caros los reflectores que los resultados.

ISAAC MONTOYA NO DA UNA

Y luego de las múltiples promesas que hiciera el presidente municipal de Naucalpan, el morenista Isaac Montoya Márquez, ya no siente lo duro sino lo tupido porque el crimen organizado no le da tregua y en sólo un mes de trabajo, se ha convertido en el municipio más peligroso de México, donde un día asesinan a una persona y el otro también.

Y si bien no es toda la culpa de Montoya, al que le dejaron una policía corrupta, con delincuentes uniformados, poco hizo por limpiar las filas de la corporación.

Montoya Márquez ya le debe a sus paisanos en su primer mes de gobierno, tiempo que ha dedicado a dar discursos sobre lo mal que le dejó Angélica Moya la administración, pero nada de resultados en su gobierno.

Y si la seguridad está por los suelos, en el tema de agua potable Naucalpan tiene una fuerte crisis que no tiene para cuando concluir, son miles de hogares los que padecen de agua potable, justo ahora que son los meses del pago de impuestos por el vital líquido ¿cómo pagar servicios por algo que no reciben?

En el tema de agua potable, los vecinos han denunciado que el gobierno municipal ha hecho un negocio millonario con el servicio de pipas, las cuales llegan a quienes les entregan más dinero, por lo que aquellas colonias alejadas de la periferia de Naucalpan difícilmente reciben el agua.

El ardor con el que Isaac Montoya atacaba a Angélica Moya ha quedado en el olvido ahora que, como alcalde, se ha dado cuenta el grado de corrupción en las áreas más importantes del ayuntamiento.

Pero más graves es aún que prefiera quedarse callado y ocultarse a los reclamos, que salir a dar la cara y poner manos a la obra para combatir al enemigo de casa… no es lo mismo ver los toros desde la barrera.

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