Por Daniela Sánchez

CDMX. La posible reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales en México lleva a especialistas y empresas a considerar la externalización de los procesos como una estrategia para mantener la productividad sin incrementar costos operativos.

Está practica consiste en la subcontratación de ciertos servicios por sector, lo que permitiría a las empresas optimizar recursos, redistribuir cargas de trabajo y enfocarse en actividades estratégicas, especialmente ante un escenario de menor tiempo laboral disponible.

Expertos señalan que áreas como logística, tecnologías de la información, atención al cliente y servicios administrativos podrían ser externalizadas de forma eficiente, lo que facilitaría la adaptación al nuevo esquema sin afectar la operación diaria.

Así mismo, se advierte que la implementación de la jornada reducida implicará retos importantes para las pequeñas y medianas empresas, que podrían enfrentar mayores dificultades para reorganizar sus procesos internos sin apoyo externo.

En este contexto, la externalización se perfila como una alternativa para mantener la competitividad y cumplir con nuevas disposiciones laborales.

La discusión sobre la reducción de la jornada continúa en el ámbito legislativo, en el “limbo” de disminución continua; mientras el sector empresarial analiza mecanismos para adaptarse a los cambios sin afectar la productividad ni el empleo.

🏙️: IVÁN CARMONA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *