La llegada de la recién nombrada Secretaría de Salud, Celina Castañeda de la Lanza, abre una luz de esperanza a todas las mujeres trabajadoras que denunciaron actos de acoso laboral y sexual en contra del Contralor Interno del ISEM, Marco Antonio Lira Sánchez, quien tiene varias demandas vigentes.
Ahora que se ha dado un golpe de timón por la renuncia de Macarena Montoya, una de las tareas Castañeda de la Lanza será escuchar a todas esas mujeres que fueron violentadas y que debieron renunciar o cambiar su área de trabajo, todo por no acceder a los chantajes del Contralor Interno.
Cabe destacar que en meses pasados las mujeres agredidas, acompañadas por trabajadores de la institución, se manifestaron afuera de las oficinas para evidenciar las prácticas abusivas de Marco Antonio, quien por cierto, mantenía una estrecha relación laboral y de amistad con Octavio López Zamitis, coordinador de Administración y Finanzas, el cual fue dado de baja recientemente porque también tenía señalamientos de acoso.
Si realmente se quiere sanear a la institución, bueno sería que la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y la secretaria Celina Castañeda visiten las áreas y dialoguen con los trabajadores a fin de conocer las condiciones en las que deben trabajar.
Cabe recordar que en la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) existen demandas en contra de Marco Antonio Lira Sánchez por temas de acoso sexual, por lo que no será necesario que deban realizar una investigación exhaustiva para recabar información de este servidor público.
