Por Daniela Sánchez
CDMX. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) expresó su desacuerdo con el dictamen del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), luego de que este planteara escalar el caso mexicano ante la Asamblea General al detectar indicios de desapariciones “generalizadas o sistemáticas”.
El 4 de abril, la CNDH sostuvo que la desaparición forzada ya no constituye una política de Estado en México, y criticó que el análisis del Comité se basara principalmente en información de organizaciones civiles y colectivos, sin agotar previamente los mecanismos nacionales previstos en la Convención Internacional.
El organismo también señaló que el dictamen omite distinguir contextos históricos, al recordar que este delito se concentró durante la llamada “Guerra Sucia” (1951-1990) y la estrategia contra el narcotráfico (2006-2012), mientras que desde 2018 —afirmó— se ha registrado una disminución en los casos.
Así mismo, la CNDH encontró contradicciones en el informe, ya que el Comité reconoce no tener pruebas de que el gobierno federal esté detrás de las desapariciones, aún que sugiere la existencia de prácticas sistemáticas en algunos estados o organizaciones.
La Comisión emitió 19 recomendaciones sobre desaparicion forzada además de destacar una mayor capacidad de respuesta institucional y atención expedita en casos recientes. Finalmente, el organismo cuestionó la efectividad de los mecanismos internacionales y reiteró que seguirá informando a las instancias globales, priorizando el derecho a la verdad de las víctimas.
: Especial, La Jornada
