El gobierno municipal de Toluca montó un mega operativo en la zona norte, en el cual intervinieron policía municipal, Fiscalía General de Justicia y Ejército Mexicano para detectar, principalmente, motocicletas sin registro o que presuntamente son utilizadas en el delito de asalto a peatones, en su modalidad de motorratones.
Fue en San Pablo Autopan y otras demarcaciones estratégicas donde el dispositivo se consolidó como un frente común entre los órdenes de gobierno para detener a cualquier motocicleta que en ese momento circulara en la zona.
A pesar de las buenas intenciones del operativo, los elementos de los tres órdenes de gobierno violaron con los protocolos, pues la mayoría de ellos no portaban credenciales de su corporación, no se presentaban con los conductores y otros llevaban el rostro cubierto con pasamontañas, acciones que supuestamente no deben ejecutar.
De acuerdo a quienes encabezaban el operativo, las acciones estuvieron enfocadas en la detección de conductas delictivas, la localización de vehículos con reporte de robo y la atención inmediata a reportes ciudadanos, consistieron en patrullajes preventivos y tácticos, filtros de revisión vehicular, recorridos pie-tierra, operativos de disuasión y trabajo de inteligencia territorial.
Cabe destacar que en esta última acción de las corporaciones policiacas no contaron con la presencia de representantes de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM), lo que fue criticado por aquellos a quienes se les solicitó descender de sus unidades para ser revisados en sus pertenencias.
